España ha alcanzado un hito demográfico al superar los 49 millones de habitantes, situándose en 49.077.984 personas al 1 de enero de 2025. Este crecimiento se debe principalmente al aumento de la población extranjera, que compensa la disminución de personas nacidas en el país.
Durante el último trimestre de 2024, la población total creció en 115.612 personas, de las cuales 100.793 corresponden a extranjeros, elevando el total de residentes extranjeros a 6.852.348. Las principales nacionalidades de los nuevos inmigrantes fueron colombiana, venezolana y marroquí.
Este incremento demográfico se reflejó en todas las comunidades autónomas, destacando Melilla (0,57%), Comunidad Valenciana (0,47%), Madrid (0,44%) y Cataluña (0,34%) como las regiones con mayores crecimientos.
La llegada de inmigrantes ha sido esencial para contrarrestar la baja natalidad y el envejecimiento de la población española, aportando diversidad cultural y contribuyendo al desarrollo económico y social del país.